La influencia de los colores en los niños.

La influencia de los colores en los niños.

Cada color tiene una influencia emocional sobre el comportamiento de los niños. La experiencia del color es una sensación subjetiva que depende de 3 factores importantes;

Condiciones de iluminación, percepción del color y las características del objeto en el que se refleja la luz.

Hablando de las condiciones de iluminación, es muy importante dejar en claro que un color puede variar dependiendo del espacio donde se encuentre.  Si estamos hablando que nos encanta el color de la barda de nuestro jardín y queremos pintar el muro de la habitación de nuestro niño de ese mismo tono, no podemos esperar que el color sea el mismo ya que las condiciones de iluminación son completamente distintas.

La iluminación natural tiene la ventaja de mostrar la gama de colores lo más honesta posible, mientras que la iluminación artificial los altera dependiendo del tipo de esta.

Ahora, el cerebro es el encargado de hacer consciente la percepción del color, por lo tanto, esta percepción varia de un niño a otro. Tal vez lo que para mí es morado para ustedes puede ser azul o algún un verde limón alguien más lo puede ver amarillo.

Las características del objeto también son importantes a considerar. Si el acabado que elegimos para un material, lo elegimos brillante, por consiguiente el color será ligeramente más claro que si lo elegimos mate, ya que el reflejo de la luz será más notorio en el primero. Igual, los reflejos son distintos dependiendo de las características de la superficie del objeto, como por ejemplo un metal cromado o un metal cepillado.

Aquí les comparto algo del significado de los colores:

BLANCO:  Es el color símbolo de la pureza por excelencia, y uno de los más utilizados en las habitaciones del recién nacido. Se asocia a la limpieza, inocencia y seguridad. Es considerado como el color de la perfección y produce sensación de optimismo. Es capaz de “purificar” la mente y su utilización en espacios pequeños los amplía visualmente.

AMARILLO:  Simboliza la luz y representa la alegría, inteligencia, felicidad y energía. Es un color cálido así que provoca sensación de aumentar la temperatura y generar actividad muscular. Hay que tener cuidado ya que utilizado en exceso puede provocar un aumento del llanto del bebé por su efecto perturbador y estimular la actividad mental.

NARANJA: Otro color de la gama de lo cálidos así que también produce sensación de felicidad y energía. Es un color que estimula el entusiasmo y la creatividad por provocar un mayor de aporte de oxigeno al cerebro. Incluso es capaz de estimular el apetito. Al igual que el amarillo, su uso excesivo en una habitación de bebé producirá un aumento de ansiedad.

ROJO: Símbolo del fuego y la sangre, se asocia al peligro y también a la pasión y el amor. Emocionalmente es muy intenso y provoca un aumento de la tensión arterial y del ritmo respiratorio. Es un color muy vital y con mucha fuerza por lo que su uso debe limitarse a pequeños detalles. Es perfecto para combinar con blanco que reduce su intensidad.

PÚRPURA: Comenzamos a entrar en la gama de los colores fríos. Este color mezcla de azul y rojo, combinando estabilidad y energía. Es un símbolo de nobleza, poder y lujo y está asociado a la creatividad y sabiduría y gusta mucho a los niños. Es útil para disminuir el nerviosismo pero en exceso provoca pensamientos negativos. 

AZUL: Color profundo símbolo del cielo y del mar, produce sensación de estabilidad, confianza y serenidad. Produce un efecto relajante, y calma los estados nerviosos y de ansiedad. Perfecto en tonos suaves para las habitaciones de bebés.

VERDE: Por excelencia color de la naturaleza que representa la armonía, fertilidad, frescura y esperanza. Transmite seguridad y es el color más relajante. Revitaliza el espíritu y  al estar dentro de la gama de los colores fríos produce sensación de disminuir la temperatura ambiental.

NEGRO: No es un color asociado a decoración infantil por sus connotaciones de miedo. También se asocia a la elegancia y al poder y junto a colores cálidos como el rojo o el naranja, tiene un efecto vigorizante y agresivo.

A pesar de esto, todo depende del contexto. En una ocasión utilizamos el color negro en la losa de una habitación de bebé para crear el efecto visual de que estaba abierta hacia el universo. Una lluvia de estrellas fluorescentes tapizaba ese “hueco” negro, creando un impactante efecto que logra hipnotizar a cualquiera que quede mirándolo boca arriba durante horas.

¿Qué les parece?

Escribir un comentario

Debe ingresar para publicar un comentario.